Página 2 es el nuevo programa de libros de la TVE2, que dirige y presenta Oscar López. El nuevo magazine, como lo llaman, se emite los domingos por la tarde a las 20:15 y tiene una duración de treinta minutos.
El programa presenta numerosas secciones: entrevistas (hoy ha sido Carlos Ruiz Zafón, pero prometen a Javier Marías, Arturo Pérez Reverte, Javier Sierra y Matilde Asensi…); reportajes (digamos con justicia minireportaje, como el de cuatro minutos sobre superventas), una sección de cine y literatura (a cargo de Desirée de Fez), los más vendidos (una lista de cinco libros más vendidos en ficción y no ficción), novedades literarias, sección del espectador (que puede enviar preguntas que serán respondidas por “expertos”), agenda, bookcrossing (cada autor entrevistado dejará algún libro), y concurso de micro-relatos.
Otro aspecto importante del programa, y que el dossier informativo de TVE no atiende, y que para mí es una de las cuestiones más interesantes, es la relación con los espectadores a través de la web www.pagina2.es, que como no podía ser de otra manera es ajena al domino web de RTVE. Digo esto porque la web de nuestra televisión pública deja aún mucho que desear (pero este es otro asunto…). En la web se puede ver el programa completo o por secciones, se puede saber la próxima programación, hacer sugerencias y preguntas, recomendaciones de libros, y participar en el concurso de micro-relatos o en el foro. Tan solo una falta… no se puede descargar los programas emitidos.
En su declaración de intenciones (en este dossier) se nos dice que “Pagina 2 nace con la intención de demostrar que se puede hablar de libros sin aburrir: de una manera ágil, atractiva y documentada”. Creo que se aproxima a sus objetivos: no aburre, es ágil (en exceso), y atractiva estéticamente. En cuanto a lo de “documentada” no sé a qué se quiere referir exactamente. Tal vez sea a los expertos, especialistas e invitados, pero para juzgar esto necesitaría ver más programas. En cualquier caso hay que felicitar a los que lo han realizado, pues creo que cumple con los objetivos que se plantea, y habla de libros sin aburrir.
En mi opinión la deficiencia del programa radica en el tiempo y en el ritmo. Hay muchas secciones para tan poco tiempo, con un ritmo trepidante en el que hasta el presentador se ve obligado a hablar casi atropelladamente. El problema de esto es que uno pueda acabar pensando que no aburre porque todo es tan breve que no da tiempo… Supongo que la duración del programa no depende del mismo sino de la cadena de televisión, que parece que a trueco de no emitirlo de madrugada (lo hace los domingos por la tarde) lo ha reducido a media hora…
El fuerte de un programa de libros suele ser la entrevista al escritor de turno, pero aunque sea un encuentro breve, como es el caso, no creo que lo mejor sea dividirla en tres partes y con anuncios de por medio, porque el espectador puede perder el hilo (y el interés), y resulta realmente incómodo. Por otra parte, creo que algunas secciones son prescindibles como la de la lista de libros más vendidos o la agenda (¿diez segundos en pantalla?), o lector famoso (qué me importa a mí lo que lee Andreu Buenafuente o Manolo García). Entiendo que esta sección tiene el objetivo de captar la atención de determinado público (y que no se puede contentar a todo el mundo), pero cuando se tiene tan poco tiempo…
Hacer un programa de libros para televisión debe ser un ejercicio realmente complejo, pues hay que conciliar dos cosas que a menudo están muy alejadas (cuando no son contrapuestas por naturaleza) como son el espectador y la cultura (la literatura en este caso), por lo que cualquier empresa en este sentido es meritoria.
Las comparaciones son odiosas, pero inevitables. En mi opinión, la dinámica de este programa se aleja del formato “gran entrevista” a un autor (A fondo de Joaquín Soler Serrano o Negro sobre blanco de Sánchez Dragó), y se aproxima (hasta cierto punto), en ese esfuerzo por llegar a la calle y a la gente, a programas como El público lee… (presentado por Jesús Vigorra en Canal Sur), con el que coincide en varias secciones. Muy lejos queda, por otra parte, de Estravagario (presentado por Javier Rioyo) que siempre me pareció un programa muy aburrido por dos cosas: la pesadez del presentador y el sectarismo de los temas y libros que se trataban (siempre la guerra civil, siempre el republicanismo, y Sabina de fondo…).
No obstante, y a modo de curiosa casualidad quiero resaltar un detalle: Carlos Ruiz Zafón fue también el primer escritor entrevistado en Estravagario. ¿Por qué la dirección de ambos programas de TVE recurrió a Carlos Ruiz Zafón para iniciar su andadura…?
Anuncio del programa Pagina2
5 Noviembre 2007 at 9:05 am
¿Pero sustituye al programa del cuñadísimo?
6 Noviembre 2007 at 7:32 pm
El problema de fondo es que se intenta vender “cultura” a través de productos etiquetados como culturales. Asimismo, como se cree en la lectura de cualquier cosa porue vivimos en la época de las estadísticas, la editoriales están sujetas al puro capitalismo libresco. Por lo tanto, los programas de libros siguen la estela de los editores, estos los del mercado editorial y a los lectores de fuste asíc omo a los buenos escritores que les den morcilla con arroz.
7 Noviembre 2007 at 5:14 pm
Tomás, en el sector editorial a veces hay que compatibilizar la publicación de escritores “rentables” junto a lo que tú llamas escritores “buenos”, ya que estos últimos no suelen ser rentables.
7 Noviembre 2007 at 5:15 pm
Tomás, en el sector editorial a veces hay que compatibilizar la publicación de escritores “rentables” junto a lo que tú llamas escritores “buenos”, ya que estos últimos no suelen ser rentables. Es una cuestión de perspectiva: unos exigen calidad, otros se juegan el dinero. A veces publicar a un Reverte (tanto monta, monta tanto) te permite publicar a un Benet.
7 Noviembre 2007 at 5:28 pm
Claro, la perspectiva es evidente tanto como la distancia que hay entre Benet y el capitán Reverte. No estoy tan seguro que una editorial de hoy quisiera publicar a Benet, es más, no tendrían el olfato para prever la calidad narrativa y lingüsística que atesora cada una de sus páginas; entre otras cosas, porque a los escritores rentables (salvando a Javier marías y pocos más, que aunan sin quererlo las dos virtudes)no les interesa el trabajo con la lengua. Cosa parecida ocurre en la poesía y en el teatro. Se pretende escribir sin haber leído y sin conocer “el material de producción”. La literatura se compatibiliza con literatura, no cabe más.
7 Noviembre 2007 at 7:53 pm
En eso último estoy de acuerdo contigo. No hay una clara conciencia de la necesidad de la formación…
Sobre que ahora se nos pasaría un Benet, sinceramente, no encuentro a nadie con el nivel del autor de Un viaje de invierno. Al menos entre los patrios, que los extrajeros son otra cosa. Y conste que no es complejo de inferioridad, pero después de leer a Kundera o a Paul Auster, la narrativa actual española es para mí literatura cebolla: la miro y -salvo excepciones- me echo a llorar.
El teatro no lo conozco -cuán grande es mi ignorancia-, pero la poesía es otra cosa. Hay está Gamoneda, que es muy grande, y que ha estado más de 30 años escribiendo en silencio, ajeno a todo salvo a su propia obra. Y si seguimos en la línea que mencionas del trabajo con la lengua, en los 80 te encuentras con Blanca Andreu, en cuyos libros Báculo de Babel y Capitán Elphistone -pese a su aparente oscuridad- se percibe una investigación profunda del lenguaje, especialmente en el segundo, donde la exploración de la sintaxis es total.
8 Noviembre 2007 at 12:43 pm
Gamoneda es un magnífico poeta. Blanca Andreu, un monumento pasajero y la que fue mujer de mi admirado Benet. Por ciero prefiero “Volverás a Región”, “Una meditación”, Sául ante Samuel” o “Herrumbrosas lanzas” antes que “Viaje de Invierno”, pero olvídalo pronto. Así las cosas, cuando me refiero al trabajo con la lengua no solo me sitúo en la exploración de la sintaxis y del léxico, en todo caso, a una comunión indisoluble entre lo que se piensa y se escribe.Todo el problema de la filosofía, y por ende, de la literatura occidental se hace eco de la relación que mantiene la palabra con la ralidad a la que designa. Ahí están los grandes. El tema importa poco, son unos cuantos con Borges, pero el cómo se escribe es lo fundamental.
19 Noviembre 2007 at 11:38 pm
[...] calidad de las mismas. Dvaya y Tomás ponen de nuevo el dedo en la llaga en los comentarios a la última entrada. Es un asunto cotidiano, una queja frecuente de aquellos que estamos “al margen” o en “las [...]
12 Enero 2008 at 4:35 pm
ESCRITORES BUENOS LOS HAY PERO OPORTUNIDADES SON POCAS A LA ORA DE VALORAR SUS TRABAJOS DE TODA LAS MANERAS EL ESFUERZO DEL ESCRITOR Y EL RECONOCIMIENTO DE LOS LECTORES QUE LES GUSTA SU OBRA SON LOS QUE LO LLEVAN AL EXITO
12 Enero 2008 at 4:39 pm
ESTA SALIENDO POR ELLA MISMA GRACIAS ASUS LECTORES QUE LA RECOMIENDAN A UNOS Y A OTROS ESTA NOVELA EL “EMBRUJO DE ALHAMBRA”
21 Enero 2008 at 5:58 pm
Es una gran novela tiene enganche al lector . Aventura donde con un poco de imaginacion el lector se introduce èn la obra y disfruta capitulo a capitulo de esta novela. vive la buena ficcion de esta novela “Embrujo de Alhambra”
22 Enero 2008 at 5:04 pm
Veo que entendemos de recomendaciones, pero de ortografía más bien poco.
10 Agosto 2008 at 1:55 am
“Blanca Andreu un monumento pasajero y la que fue mujer de mi admirado Benet”. ¡ Y la despacha de un plumazo!Vamos a ver: ¿usted la ha leído y le parece que su poesía es pasajera o no la ha leído y habla de oídas?
¡ Es la poeta que dejó admirado a Benet, señor mío, quien admiraba pocas cosas en materia literaria en este mundo!
Leala y luego llámela “monumento pasajero”si se atreve.